Páginas

lunes, julio 31, 2017

DUNKERQUE


En una fría, muy fría noche de Julio, en Concepción, fuimos a ver DUNKERQUE, la última realización de Christopher Nolan.

Y para explicar que lo motiva a uno a andar saliendo con este frío, tengo que  decir antes que la variada producción cinematográfica de este cineasta británico, ha sido siempre motivo de gran interés personal, lo mismo que la historia de la Segunda Guerra Mundial. Así las cosas, alimentado por estas preferencias personales, mis expectativas con respecto a esta película -tengo que reconocerlo- eran bastante elevadas.

Luego de verla, pacientemente sentado, en el más absoluto silencio durante las más de 2 horas que dura, emitiré mi humilde veredicto: DUNKERQUE es un PELICULÓN. 


Estamos ante una producción única, rodada con una técnica exquisita, y que  nos acerca de manera increíblemente veraz, a la angustiosa experiencia que debieron haber vivido los soldados ingleses atrapados en las costas francesas , en 1940.

Voy a mencionar algunos aspectos específicos del film que me quedaron dando vueltas y con los cuales, aluciné:

El uso de distintas escalas del tiempo en cada historia, lo considero una GENIALIDAD. Es que para algunos , arriba de un avión de combate, por ejemplo, la vida se debe vivir en minutos, pero para otros , abandonados en un muelle esperando ser rescatados, los días se hacen eternos. Nolan incorpora y resuelve esta dicotomía de forma brillante.

Una historia cinematográfica siempre requiere de un antagonista. Pero en DUNKERQUE, el enemigo es invisible. El antagonista no toma la forma de batallones de soldados ni motorizados alemanes. El adversario es el miedo en sí mismo, la angustia, la desesperación.



Mención aparte requiere la banda sonora.La atmósfera de opresión e incertidumbre de la película se apoya , en todo momento, y de forma importante -y como en todo trabajo de Nolan-  en un cuidadoso y espectacular fondo musical. DUNKERQUE definitivamente no es lo mismo sin el genial soundtrack de Hans Zimmer. 

Una cuidada fotografía -también un sello distintivo de Nolan- por supuesto está  presente en DUNKERQUE. La composición de cada  encuadre fue delicadamente pensada para producir en el espectador, el efecto deseado. Gran trabajo.


DUNKERQUE es una experiencia audiovisual impresionante, es más, cuando intento recordar el film en mi mente,  hay muchas otras sensaciones que no logro traducir bien en palabras. Las dejaré para un próximo post, si es que soy capaz.

Vayan a verla.
Trailer aquí.




No hay comentarios.: