Recuerdo haber visto parte de "Fargo" alguna vez en televisión, hace ya varios años. Lamentablemente en aquel entonces, no pude verla desde el principio, por lo que , al poco andar del film, decidí postergar su visionado para alguna oportunidad futura, esperándola en el cable o arrendando alguna copia en el video club (uf!...cinta VHS en ese tiempo!) .Por razones que seguramente no viene al caso comentar -y que por lo demás ni siquiera tengo claras— tuvo que pasar mucho tiempo para que volviera a encontrarme con este film. Sin duda, fué la excelente "No country for old men" la que gatilló mi interés por completar el trabajo inconcluso con "Fargo", y de esta forma, cerrar mi deuda de honor con este genial trabajo de los hermanos Cohen.
Este reencuentro con "Fargo" ha sido como degustar una botella de vino guardada durante mucho tiempo. Efectivamente, y al igual que el vino de guarda, el paso de los años le agrega más encanto al buen cine, entregándole un sabor único e incomparable. Compruebénlo y pongan un buen film en reposo durante un tiempo, para disfrutarlo una tarde en su sillón favorito.







